Usted necesita traducir un documento al francés. ¿Qué
hacer?
1. Usted me envía el documento La primera etapa consiste en remitirme el texto, especificando los datos que pueda necesitar para la traducción (¿Quién es el destinatario? ¿Usted quiere publicar
la traducción o la necesita sólo para comprender el texto? ¿Existe una terminología especial que debo utilizar? etc.). Indíqueme también el plazo de entrega. Sin embargo, tenga en cuenta que un
trabajo de calidad requiere tiempo. Un buen traductor no traduce palabra por palabra, literalmente, como lo haría una máquina sino que genera un texto nuevo, espontáneo y escrito en un francés
correcto utilizando la terminología propia del campo de actividad respectivo. Para transmitir a otra lengua el mensaje del texto, el traductor necesita tiempo para reflexionar y realizar
búsquedas. Además, al acabar la traducción, tiene que revisarla con atención para captar el más mínimo error.
2. Le envío el presupuesto Poco tiempo después le envío el presupuesto, proponiéndole un precio e indicándole cuál podría ser la fecha de entrega del documento
traducido.
3. Si el presupuesto y la fecha de entrega le convienen, procedo a la traducción Empiezo por leer el documento fijándome en la terminología, la fraseología y, llegado el caso, las partes que podrían presentar dificultades durante la traducción.
Enseguida, efectúo búsquedas para asegurarme de que utilizo las expresiones y los términos correctos así que para dilucidar las nociones que no me sean familiares. Quizás le haga preguntas
acerca del documento puesto que, examinando con atención el texto inicial, me puedo dar cuenta de alguna incoherencia. Su ayuda me permitirá conseguir una traducción lo más perfecta posible.
Una vez acabada esta etapa previa, me pongo a traducir. Selecciono los términos más adecuados, intento lograr una expresión fluida. A menudo me veo obligada de modificar frases enteras, añadir
unas palabras, suprimir otras, etc. Es posible que la traducción le parezca muy diferente del documento inicial, sin embargo, los cambios introducidos me permitirán guardar intacto el sentido del
texto que producirá el mismo impacto en el lector francófono que en un hispanohablante.
4. Verifico la calidad La última etapa es la revisión. Errar es humano, por lo tanto siempre releo mi trabajo, más bien dos veces que una, para revisar el estilo, la sintaxis y la
ortografía y corregir las erratas.
5. Le envío el documento traducido Tras haber terminado de traducir y revisar, le envío el texto traducido, al que adjunto una factura en que se especifican las condiciones de pago. No dude en
contactarme si tiene algún comentario o pregunta acerca del trabajo entregado. Una colaboración duradera se construye comunicando.